Una tesis doctoral poco reconocida sobre khipus incaicos: Antonia Molina Muntó, 1975

Una tesis doctoral poco reconocida sobre khipus incaicos: Antonia Molina Muntó, 1975
Khipu VA 63040, Ethnologisches Museum, Berlín (Staatliche Museen zu Berlin, Ethnologisches Museum / Claudia Obrocki, CC BY-NC-SA 4.0).

Como en muchos campos académicos, las tesis doctorales inéditas sobre khipus pueden ser difíciles de identificar y, en gran medida, están subestimadas. La de la antropóloga Carol Mackey, “Knot Records in Ancient and Modern Peru” (1970), es quizá la más conocida, aunque no es la única—ni la primera—de su tipo. “Sobre seis quipus del antiguo Perú” (1952), de Carlos Radicati di Primeglio, es el ejemplo más temprano registrado en un inventario de 2014 de obras relacionadas con khipus.[1] Desde 2014 se ha producido un notable aumento de tesis doctorales sobre los khipus: por mi cuenta, al menos diez.[2]

Además de reconocer estos proyectos variados, esta entrada de blog busca recuperar y poner en valor un estudio mucho más temprano. El 12 de junio de 1975, Antonia Molina Muntó sustentó “Origen, función y finalidad de la escritura peruana en cuerda y nudos. El quipu”, una tesis doctoral presentada en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense de Madrid.[3] En la tesis, Molina Muntó produce una síntesis detallada de las crónicas coloniales, así como un estudio original de 26 khipus de estilo inca conservados en el Museo Etnológico de Berlín. La tesis se cita muy poco porque solo puede consultarse con cita previa en la Biblioteca Histórica de la Universidad Complutense.[4] Tuve la oportunidad de hacerlo durante una estancia de investigación en Madrid en 2022, y me complace compartir aquí un resumen de la tesis de Molina Muntó junto con algunas breves reflexiones sobre su lugar en la historia de las investigaciones sobre khipus.

El índice de la tesis es el siguiente:

Introducción
Prólogo
Fuentes utilizadas
Bibliografía crítica
Hipótesis

Parte primera. La cultura incaica y su relación con el tema
Cap. 1o – Organización administrativa incaica. Economía, tributos y hacienda.

Parte segunda. El quipu
Cap. 2o – Los orígenes: a) noticias de los cronistas; b) su interpretación.
Cap. 3o – Interpretaciones y opinión de los especialistas. Numérica, instrumentos nemotécnicos y escritura.
Cap. 4o – Descripción del quipu. Administrativas, fiscales, estadísticas y narrativas. (Título distinto dentro del texto de la tesis: Descripción del quipu. Clasificación y características.)
Cap. 5o – Funciones del quipu. Administrativas, fiscales, estadísticas y narrativas.
Cap. 6o – Los quipucamayos.
Cap. 7o – Los quipus modernos.

Parte tercera
Cap. 8o – Catalogación de los principales quipus conocidos.
Cap. 9o – Los quipus del Museum für Völkerkunde de Berlín.

Conclusiones
Notas
Bibliografía
Apéndices instrumentales

En unas 400 páginas, Molina Muntó sostiene que el khipu incaico no era simplemente un “sistema perfecto de contabilidad”, sino también “un auténtico sistema de expresión escrita, es decir de escritura, ya que servía de medio de comunicación y transmisión de ideas, por medio de una clave [en] cuya posesión se encontraban únicamente los iniciados—quipucamayos”.[5] Afirma que los khipus no eran fonéticos (no registraban sonidos del habla), sino ideográficos, ya que representaban objetos y conceptos directamente, sin recurrir a una lengua concreta.

El resto de la tesis respalda esta afirmación mediante una combinación de fuentes textuales y materiales. En la primera categoría se encuentran las obras de diversos cronistas de la época colonial que, según Molina Muntó, contienen afirmaciones específicas sobre la existencia de khipus ideográficos. En su lectura (cap. 2), las crónicas sostienen dos posiciones: que los khipus son instrumentos contables y que constituyen una forma de escritura “verdadera”. A partir de ello, deriva una clasificación tripartita de los khipus incaicos: (1) khipus contables y estadísticos; (2) khipus “mnemotécnicos” (auxiliares de memoria); y (3) khipus ideográficos. Esta tipología, señala Molina Muntó, coincide con la propuesta por Carlos Radicati di Primeglio una década antes.[6]

A continuación hay análisis detallados de cada tipo de khipu (cap. 3), que, en los tipos (1) y (2), se apoyan en los estudios previos de Radicati y L. Leland Locke.[7] Las conclusiones propias de Molina Muntó a partir del registro material aparecen en su descripción de los khipus ideográficos (tipo 3). Presenta un cálculo matemático: con solo seis cuerdas y cuatro colores disponibles, un khipukamayuq habría podido codificar 2.376 ideogramas, cantidad ya suficiente para un vocabulario limitado. Extender esta lógica a los khipus sobrevivientes, con su notable variedad de colores y nudos, habría permitido una cantidad “innumerable” de signos; es decir, un auténtico sistema de escritura.[8]

Los otros capítulos buscan ejemplos de esta complejidad en los khipus sobrevivientes, reconstruyendo su uso durante el incario. Molina Muntó destaca la variabilidad de los khipus (cap. 4), señalando sus distintas longitudes de cuerdas, la presencia de cuerdas superiores, cuerdas subsidiarias con diferentes tipos de nudos de anclaje, una amplia gama de colores e incluso ejemplares de khipus con múltiples cuerdas primarias anudadas entre sí.[9] Quienes estaban encargados de aprender las combinaciones de colores y nudos de los khipus eran individuos de alto estatus (cap. 6), que manejaban los khipus con tal habilidad que los usos más mundanos de los khipus para la contabilidad habrían supuesto, en comparación, un desafío menor (cap. 5). Molina Muntó recurre luego a ejemplos del siglo XX para sugerir paralelos con los khipus antiguos, revisando trabajos anteriores sobre khipus pastoriles del antropólogo peruano Óscar Núñez del Prado (cap. 7).[10] Como muchos de sus contemporáneos, Molina Muntó entendía los khipus modernos como una forma reducida y simplificada ("una degeneración") de sus equivalentes incaicos.[11] El capítulo 8 presenta una descripción de 30 páginas sobre 12 khipus: once estudiados previamente por Andrés Radamés Altieri en una colección privada argentina y uno publicado por la propia Molina Muntó en 1966, procedente del Museo de América de Madrid.[12]

El capítulo final es el más extenso de la tesis (casi 240 páginas) y presenta comentarios detallados y tablas de datos, cuerda por cuerda, de 26 khipus de las colecciones del Museo Etnológico de Berlín. Su introducción a estos materiales es la siguiente:

Presentamos un estudio de 26 quipus conservados en el Museum für Völkerkunde de Berlín, que posee una magnífica colección de más de 300 ejemplares. Los quipus objeto de nuestro estudio están confeccionados en algodón. Se trata de hermosos ejemplares fabricados con mucho esmero. Generalmente se conservan en buen estado, aunque en algunos de ellos el paso del tiempo ha dejado sus huellas, y tienen algunas cuerdas cortadas, rotas o desteñidas, cosa que no les resta en absoluto valor para un estudio provechoso, y no podemos desdeñar ningún ejemplar por muy deteriorado que se encuentre.[13]

La selección de khipus de Molina Muntó parece haber priorizado aquellos ejemplares con al menos varias decenas de cuerdas colgantes. Sintetizo sus observaciones—incluidas las que considero especialmente destacables—en la tabla a continuación. Reproduzco los números de khipu que ella asigna, los números de inventario del museo y la información de procedencia tal como aparecen en la tesis.

Khipu n.º N.º de inventario Procedencia declarada Observaciones
1 VA 42554 Pachacamac 101 colgantes en 15 grupos; el primer colgante de casi cada grupo es azul (p. 163).
2 VA 47079 Ica 219 colgantes en 20 grupos; todos los grupos de colgantes de número par no presentan nudos ni cuerdas subsidiarias, mientras que los grupos impares sí los presentan (p. 166).
3 VA 63040 Huacho 131 colgantes en 45 grupos.
4 VA 42607 Pachacamac Varias cuerdas primarias anudadas entre sí (p. 172).
5 VA 47070 Ica 66 colgantes en 8 grupos.
6 VA 16145 Ica Varias cuerdas primarias; algunas cuerdas subsidiarias presentan nudos en "doble" forma de ocho (pp. 178–179).
7 VA 42517 Pachacamac 33 colgantes en 4 grupos; colgantes especialmente largos (p. 181).
8 VA 47076 Ica 80 colgantes en 24 grupos; alta frecuencia del color azul en este khipu (p. 184).
9 VA 42535 Pachacamac 64 colgantes en 31 grupos; seriación repetida de colores en grupos de cuerdas alternos (p. 186).
10 VA 42526 Pachacamac 48 colgantes en 16 grupos.
11 VA 42513 Pachacamac 194 colgantes en 14 grupos; a veces hay un nudo en forma de ocho debajo de un nudo largo en la misma cuerda; nudo largo "doble" en el grupo IX.
12 VA 63044 Nazca? Cuatro cuerdas primarias; khipu especialmente colorido, con 27 colores declarados (p. 193).
13 VA 42553 Pachacamac 64 colgantes en 4 grupos; el colgante 58 presenta un nudo de ojal que, en el diagrama correspondiente, parece consistir en dos colgantes anudados entre sí (p. 194).
14 VA 42560 Pachacamac 32 colgantes en 10 grupos.
15 VA 47091 Ica 55 colgantes en 6 grupos.
16 VA 42528 Pachacamac 25 colgantes en 4 grupos (enumerados como grupos 1 y 2 para cada una de las partes A y B).
17 VA 42533 Pachacamac 86 colgantes (+5 en la “parte B” del khipu) en 9 grupos.
18 VA 16136 Ica 80 colgantes en 15 grupos; señala un “paralelismo” en la presencia o ausencia de nudos, de modo que las cuerdas del mismo color tienden a presentar o no presentar nudos en las mismas posiciones (p. 201).
19 VA 42597 Pachacamac Informa de 2 kaytes (borlas fijadas), uno de los cuales aparece en la intersección de dos cuerdas primarias (p. 202); incluye dibujos de los kaytes.
20 VA 16140 Ica 161 colgantes en 15 grupos.
21 VA 42564 Pachacamac 57 colgantes en 14 grupos.
22 VA 42516 Pachacamac 109 colgantes en 11 grupos.
23 VA 42510 Pachacamac 141 colgantes en 15 grupos; el colgante n.º 7 del grupo III parece tener un nudo en forma de ocho en la posición de las decenas, sobre un nudo 6L en la posición de las unidades.
24 VA 42538 Pachacamac 276 colgantes en 11 grupos.
25 VA 22574 Chancay 135 colgantes; anota 23 colores distintos, con una alta frecuencia de azules y verdes; las cuerdas subsidiarias están atadas en posiciones bastante diferentes en las cuerdas colgantes (p. 215).
26 VA 42556 Pachacamac 74 colgantes en 3 grupos; indica una frecuencia elevada de azules y verdes (p. 216).

El tomo I contiene la introducción de cada khipu y su correspondiente tabla de datos, mientras que los diagramas desplegables están encuadernados juntos en el tomo II. Estos últimos recuerdan visualmente a los diagramas de khipus producidos en la década de 1920 por el antropólogo sueco Erland Nordenskiöld.[14] Los diagramas de Molina Muntó están trazados con bolígrafo negro sobre papel milimetrado de color rosa claro, sin información cromática cuerda por cuerda. La distancia entre grupos de cuerdas y la longitud de las cuerdas individuales no están dibujadas a escala. Las cuerdas subsidiarias se ramifican en ángulo recto a partir de los colgantes a los que están unidas.

Los diagramas ocupan la mayor parte del tomo II, que también incluye folios facsimilares de textos de Martín de Murúa, Pedro de Cieza de León y Felipe Guaman Poma de Ayala; fotografías de khipus conservados en Madrid, Buenos Aires, Lima y Basilea; y tres imágenes de cuerdas colgantes de khipus en distintos estados de conservación.

Las páginas finales de la tesis de Molina Muntó regresan a sus demostraciones combinatorias. Ampliando su anterior experimento mental para permitir siete colores de cuerda, sus combinaciones y nudos dispuestos en hasta cuatro agrupamientos por cuerda, concluye que cualquier cuerda de khipu podría adoptar al menos 1.653.372 formas distintas.[15] A partir de su estudio de los khipus de Berlín, que a veces presentan grupos de colgantes de longitud variable, esta estimación aumentaría "de forma prodigiosa" al aplicarse a ejemplares en museos.[16] En última instancia, concluye Molina Muntó, tal capacidad combinatoria habría permitido a los quipucamayos incaicos registrar ideogramas de todo tipo mediante diferentes disposiciones de colores, nudos y agrupaciones de cuerdas. En su opinión, los khipus constituían una forma de escritura.

¿Dónde se sitúa la tesis de Molina Muntó en la larga trayectoria de las investigaciones sobre khipus? Desde la perspectiva del desciframiento, la hipótesis ideográfica ya no desempeña un rol significativo en los esfuerzos de decodificación. La ampliación de los catálogos y el trabajo con técnicas de ciencia de datos han propuesto interpretaciones numéricas más directas para los tipos de khipus que Molina Muntó y Carlos Radicati di Primeglio conjeturaban que podrían contener ideogramas no numéricos.[17] Las tablas de datos de Molina Muntó omiten varias características de los khipus que hoy suelen registrarse, entre ellas la dirección del nudo de anclaje, la torsión de la cuerda, la direccionalidad de los nudos y el tipo de terminación de los colgantes. No obstante, sus registros detallados ofrecen una imagen fundamental de los khipus de Berlín en la década de 1970, colección que constituye la mayor del mundo. Estos registros deberían revisarse y compararse con los datos del Khipu Field Guide, en particular en lo que respecta a los colores, que pueden cambiar considerablemente con el tiempo debido a la degradación y la exposición a la luz. Como demuestra Karen Thompson en trabajos recientes, múltiples lecturas de un mismo khipu pueden llenar vacíos dejados por investigadores individuales, produciendo una imagen compuesta del ejemplar.[18]

Desde la perspectiva del historiador, la tesis de Molina Muntó de 1975 fue el mayor proyecto de investigación sobre una colección única de khipus llevado a cabo desde el trabajo de L. Leland Locke en la década de 1910 en el American Museum of Natural History. Los cientos de páginas de tablas de datos y diagramas que elaboró constituyeron la mayor compilación de su tipo hasta ese momento, anticipando la publicación del primer Code of the Quipu Databook de Marcia y Robert Ascher tres años después.[19] Apartándose de la teoría, largamente influyente, de Erland Nordenskiöld que concebía los khipus como talismanes astronómicos, Molina Muntó afirmó su complejidad y su capacidad de expresión significativa, basándose en rasgos específicos que observó durante muchas horas de trabajo con cuerdas en un depósito de la zona de Berlín. Aunque sus teorías ya no gozan de amplia aceptación, el proceso mediante el cual llegó a ellas merece la atención de los historiadores de la arqueología andina y del desciframiento arqueológico. Esa, por supuesto, es una historia aún por escribirse.


  1. Rubén Urbizagástegui Alvarado, La escritura inca. Quipus, yupanas y tocapus (Hipocampo Editores, 2014), https://www.researchgate.net/publication/345747619_la_Escritura_Inca_Quipus_yupanas_y_tocapus. ↩︎

  2. Entre ellos se incluyen, en orden cronológico: Molly Tun, “El quipu. Escritura andina en las redes informáticas incaicas y coloniales” (University of Minnesota, 2015); Jon Clindaniel, “Toward a Grammar of the Inka Khipu: Investigating the Production of Non-numerical Signs” (Harvard University, 2019); Mónica Medelius, “Dando cuentas. Los quipucamayos en las comunidades indígenas y ante la administración colonial” (Universidad Pablo de Olavide, 2020); Magdalena Setlak, “Hacia una lexicografía de los quipus. Estudio etnohistórico sobre la función y contenido del sistema andino de registros de la información mediante cuerdas y nudos” (Universidad Complutense de Madrid, 2022); Maria Koulouri, “Deciphering the Multilevel Khipu Structures: A Mixed-Methods Triangulation Modelled on the Communal Khipu Boards of Mangas and Casta” (University of St Andrews, 2023); Andrés Chirinos, “Organización politico-territorial en el Perú central del siglo XVI. Un estudio por medio de análisis espaciales SIG y textos-quipu como fuentes” (UNED, 2024); y la tesis doctoral de Lucrezia Milillo (University of St Andrews, 2025), así como las tesis sobre khipus en curso de Mackinley FitzPatrick (Harvard University), Andras Stribik (University of St Andrews) y el autor de la presente entrada de blog. ↩︎

  3. Conocí la tesis de Molina Muntó por un breve extracto publicado ese mismo año: Antonia Molina Muntó, “Origen, función y finalidad de la escritura peruana en cuerda y nudos. El quipu” (extracto de la tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid, 1975). En él se informa de que la tesis, dirigida por el historiador y antropólogo español Manuel Ballesteros Gaibrois, obtuvo la calificación de "sobresaliente", cum laude. ↩︎

  4. La tesis está encuadernada en dos tomos, ambos con la signatura T 24157; véase https://ucm.on.worldcat.org/oclc/914555717. En mi visita de 2022 no se permitía hacer fotos en la sala de lectura. ↩︎

  5. Antonia Molina Muntó, “Origen, función y finalidad de la escritura peruana en cuerda y nudos. El quipu” (tesis doctoral, Universidad Complutense de Madrid, 1975), viii. ↩︎

  6. Carlos Radicati di Primeglio, La “seriación” como posible clave para descifrar los quipus extranumerales (Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1964). ↩︎

  7. L. Leland Locke, The Ancient Quipu or Peruvian Knot Record (American Museum of Natural History, 1923). ↩︎

  8. Molina Muntó, 77, 82. ↩︎

  9. Molina Muntó afirma que es la primera en describir sistemáticamente un khipu con varias cuerdas primarias (ibid., 88). ↩︎

  10. Óscar Núñez del Prado, “El khipu moderno”, en Q’ero. El último ayllu inka, 2.ª ed., ed. Jorge Flores Ochoa et al. (1950; 2.ª ed., Instituto Nacional de Cultura y Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 2005). ↩︎

  11. Molina Muntó, 124. Estudios sobre los khipus pastoriles de la época inca han reducido la influencia de esta opinión: Galen Brokaw, A History of the Khipu (Cambridge University Press, 2010). ↩︎

  12. Radamés A. Altieri, “Sobre 11 antiguos Kipu peruanos”, Revista del Instituto de Antropología de la Universidad Nacional de Tucumán 2, n.º 8 (1941): 177–211; Antonia Molina Muntó, “El quipu de Madrid”, en Actas y Memorias, XXXVI Congreso Internacional de Americanistas, t. 1 (ECESA, 1966). No parece que Molina Muntó examinara los khipus de Argentina de primera mano. ↩︎

  13. Molina Muntó, “Origen, función y finalidad de la escritura peruana en cuerda y nudos”, 162. ↩︎

  14. Erland Nordenskiöld, The Secret of the Peruvian Quipus (Elanders, 1925); idem, Calculations with Years and Months in the Peruvian Quipus (Elanders, 1925). ↩︎

  15. Molina Muntó, “Origen, función y finalidad de la escritura peruana en cuerda y nudos”, 403. ↩︎

  16. Ibid. ↩︎

  17. Manuel Medrano y Ashok Khosla, “How Can Data Science Contribute to Understanding the Khipu Code?” Latin American Antiquity 36, n.º 2 (2025): 497–516, https://doi.org/10.1017/laq.2024.5. ↩︎

  18. Karen M. Thompson, “A Numerical Connection Between Two Khipus”, Ñawpa Pacha 45, n.º 1 (2025): 83–104, https://doi.org/10.1080/00776297.2024.2411789. ↩︎

  19. Marcia Ascher y Robert Ascher, Code of the Quipu Databook (University Microfilms, 1978). ↩︎

Manuel Medrano

Manuel Medrano

Manny Medrano es candidato a doctorado en el Departamento de Historia de la Universidad de Harvard. Escribe sobre objetos y ciencias precolombinas y su recepción global, del siglo XV al XX. Su proyecto actual es una historia global del quipu inca.